
6/9/2026
¿Qué fue de Sandra? La mujer que convirtió a «Maria Magdalena» en uno de los himnos de los 80
De «Maria Magdalena» a icono del pop europeo de los 80: repasamos la trayectoria de Sandra, una de las voces más reconocibles de aquella década. Sus grandes éxitos, su paso por Enigma y qué ha sido de ella después de abandonar poco a poco los focos.
Hubo una época en la que bastaban unos segundos de sintetizador para reconocerla. Sandra puso voz a algunos de los grandes éxitos del pop europeo de los años 80 y, aunque para muchos quedó asociada para siempre a «(I'll Never Be) Maria Magdalena», su carrera fue mucho más amplia de lo que aquel gigantesco éxito podría hacer pensar.
Décadas después de conquistar las listas de medio mundo, ¿qué fue de Sandra?
De Saarbrücken a los escenarios
Sandra Ann Lauer nació el 18 de mayo de 1962 en Saarbrücken, Alemania. Antes de convertirse en una estrella internacional, comenzó su carrera formando parte del trío femenino Arabesque, grupo que tuvo una enorme popularidad especialmente en Japón.
Pero sería su carrera en solitario la que cambiaría definitivamente su vida.
A comienzos de los años 80 empezó a trabajar estrechamente con el músico y productor Michael Cretu, quien acabaría convirtiéndose en una figura fundamental en su trayectoria artística.
En 1984 publicó «Japan ist weit», una adaptación alemana de «Big in Japan» de Alphaville. Sin embargo, aquel primer intento no tuvo el éxito esperado. Todo cambiaría poco después.

1985: llega Maria Magdalena
En 1985 apareció la canción que la convertiría en una estrella internacional: «(I'll Never Be) Maria Magdalena».
El tema, producido por Michael Cretu, combinaba sintetizadores, una melodía tremendamente pegadiza y la característica voz de Sandra. El resultado fue espectacular: llegó al número 1 en las listas de 21 países, convirtiéndose en uno de los grandes clásicos europeos de la década.
El éxito llevó a la publicación de su primer álbum, The Long Play, en noviembre de 1985. El disco también incluía otro de sus grandes clásicos: «In the Heat of the Night», que volvió a situarla entre las artistas más importantes del pop europeo.
Y aquello no fue flor de un día.

Una auténtica reina del pop europeo
Durante la segunda mitad de los 80, Sandra encadenó éxito tras éxito.
Llegaron canciones como:
«In the Heat of the Night»
«Little Girl»
«Everlasting Love»
«Heaven Can Wait»
«Secret Land»
«Around My Heart»
Su imagen, sus videoclips y aquel sonido de sintetizadores tan característico hicieron de Sandra una de las voces femeninas más reconocibles del pop europeo.
Su álbum Into a Secret Land, publicado en 1988, fue especialmente importante dentro de su trayectoria.

Y llegó «Hiroshima»
En 1990 Sandra volvió a demostrar que no quería vivir únicamente del éxito de «Maria Magdalena».
Publicó «Hiroshima», una versión del clásico de Wishful Thinking que llevó a su terreno synth-pop y que se convirtió en otro de los temas más recordados de su carrera.
Ese mismo año también participó en uno de los proyectos musicales más importantes de los 90: Enigma, el proyecto creado por Michael Cretu.
Sandra puso voz a varias canciones de los primeros trabajos de Enigma, incluido el enorme éxito «Sadeness (Part I)».

Los 90: una nueva Sandra
Con la llegada de los años 90, los tiempos habían cambiado. El sonido dance y electrónico evolucionaba rápidamente y Sandra también quiso hacerlo.
En 1992 publicó Close to Seven, un álbum más maduro y menos orientado al pop bailable de sus primeros años. El disco funcionó internacionalmente y su sencillo «Don't Be Aggressive» volvió a demostrar que todavía tenía mucho que decir.
Posteriormente llegarían trabajos como Fading Shades (1995) y, después de varios años de menor actividad, The Wheel of Time (2002).
¿Qué pasó con Sandra?
A diferencia de otros artistas de los 80 que desaparecieron completamente, Sandra nunca abandonó del todo la música.
Durante los años 2000 publicó nuevos trabajos, revisó algunos de sus grandes éxitos y continuó manteniendo contacto con sus seguidores.
En 2006 apareció «Secrets of Love», una colaboración con DJ BoBo, y posteriormente publicó álbumes como The Art of Love, Back to Life y Stay in Touch, este último en 2012.
También siguió presente en recopilaciones y proyectos relacionados con la música de los 80. En 2016, por ejemplo, se publicó The Very Best of Sandra, elegido en parte mediante una votación entre sus propios seguidores.
Una vida mucho más alejada de los focos
Sandra siempre ha protegido bastante su vida privada. Durante años estuvo vinculada sentimental y profesionalmente a Michael Cretu, con quien trabajó estrechamente en numerosos proyectos.
Con el paso del tiempo, la cantante fue reduciendo su exposición pública y su actividad musical. Ya no es aquella joven que aparecía constantemente en televisión con sus característicos peinados y estética ochentera.
Pero tampoco ha desaparecido.
Su música continúa formando parte de las fiestas, emisoras de radio, recopilatorios y sesiones dedicadas a los años 80. Y cada vez que suena aquel inconfundible:
«I’ll never be Maria Magdalena...»
una generación entera vuelve inmediatamente a 1985.

Sandra, mucho más que «Maria Magdalena»
Reducir la carrera de Sandra a una sola canción sería injusto.
Fue una de las grandes protagonistas del pop europeo de los 80, consiguió numerosos éxitos internacionales, participó en el fenómeno Enigma y desarrolló una carrera que se prolongó durante décadas.
Quizá ya no la veamos con la frecuencia de aquellos años, pero Sandra sigue siendo una de esas artistas que demostraron que una buena canción puede sobrevivir a las modas.
Porque han pasado más de 40 años desde «Maria Magdalena» y aquella voz sigue sonando.
Y eso, en la música, es mucho decir.
JM. Torres
Director de SUR20 Radio
