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¿Sabías que...?

📼 ¿Te acuerdas de rebobinar las cintas VHS? La curiosa costumbre que desapareció con el DVD

5/9/2026

📼 ¿Te acuerdas de rebobinar las cintas VHS? La curiosa costumbre que desapareció con el DVD

Hubo una época en la que ver una película en casa tenía todo un ritual: ir al videoclub, elegir una cinta VHS y, al terminar, rebobinarla antes de devolverla. Una sencilla costumbre que marcó a toda una generación y que desapareció con la llegada del DVD y, más tarde, del streaming. 📼🎬

Hubo una época en la que ver una película en casa tenía todo un ritual. No bastaba con sentarse en el sofá, coger el mando y darle al play. Primero había que conseguir la película, colocar la cinta en el reproductor, ajustar el televisor… y, cuando terminabas, había una última tarea que nadie podía olvidar: rebobinar el VHS.

Hoy puede parecer una cosa completamente absurda, pero durante los años 80 y 90 era una parte más de nuestra vida cotidiana.

🎬 El viernes empezaba en el videoclub

Para muchos, el fin de semana comenzaba cuando entraban en el videoclub.

Las estanterías estaban llenas de carátulas de películas y elegir una podía convertirse en toda una aventura. Había que decidir entre acción, comedia, terror, ciencia ficción, dibujos animados…

Y había un problema que todos conocíamos: que la película que querías estuviera ya alquilada.

Entonces tocaba buscar otra.

Al final salías del videoclub con una o dos cintas bajo el brazo y con la ilusión de llegar a casa para ponerlas en el vídeo.

▶️ Llegaba la hora de darle al Play

Introducías la cinta en el reproductor y escuchabas aquel sonido tan característico del mecanismo tragándose el VHS.

Después aparecía la película en la televisión.

La imagen no tenía la calidad que tenemos hoy, pero entonces aquello era auténtico cine en casa.

Y si querías avanzar hasta una escena concreta, había que utilizar el avance rápido. El problema era que no siempre era fácil saber exactamente dónde estabas.

En algunos vídeos podías ver la imagen acelerada; en otros prácticamente tenías que adivinarlo.

⏪ Y después llegaba el temido rebobinado

Cuando terminaba la película, había una norma no escrita:

la cinta tenía que quedar rebobinada.

Pulsabas el botón correspondiente y el reproductor comenzaba a devolver la cinta hasta el principio.

Entonces aparecía aquel sonido que muchos todavía recuerdan perfectamente: el motor trabajando mientras las imágenes retrocedían a toda velocidad.

Y tocaba esperar.

Porque rebobinar una película completa podía llevar varios minutos.

💰 “Devuélvela rebobinada”

Los videoclubes insistían mucho en ello.

Devolver una película sin rebobinar podía considerarse una pequeña falta de educación… y en algunos establecimientos incluso podía suponer un recargo.

Por eso era habitual que las carátulas o las propias cintas llevaran mensajes recordándolo.

La famosa frase “Por favor, rebobina la cinta” terminó formando parte de la cultura del alquiler de películas.

Incluso había quien tenía una pequeña máquina rebobinadora en casa para acelerar el proceso.

📺 El VHS también tenía sus pequeños dramas

Las cintas magnéticas tenían otra característica que hoy nos resulta extraña: se podían deteriorar con el uso.

Una película que habías visto muchas veces podía empezar a mostrar problemas de imagen, interferencias o pequeñas líneas en la pantalla.

También podía ocurrir que el reproductor se tragara la cinta.

Y entonces comenzaba el momento de pánico:

“¡No me la ha roto!” 😱

Había que sacar cuidadosamente la cinta y comprobar que la película seguía intacta.

👨‍👩‍👧‍👦 Grabar la televisión era otra historia

El VHS no servía únicamente para ver películas alquiladas.

También se convirtió en una auténtica revolución porque permitía grabar programas de televisión.

¿Había una película que querías ver pero coincidía con otra cosa?

Se programaba el vídeo y listo.

Muchos tenían cintas llenas de películas, series, programas, partidos de fútbol, videoclips y anuncios que hoy se han convertido en auténticas cápsulas del tiempo.

Y, por supuesto, estaba el clásico:

“¡No grabes encima de esta cinta!”

Una advertencia que no siempre se respetaba. 😂

💿 Entonces llegó el DVD

A finales de los 90 comenzó a popularizarse una nueva tecnología que acabaría cambiándolo todo: el DVD.

De repente ya no había que rebobinar.

Terminabas la película, sacabas el disco y listo.

Además, la calidad de imagen y sonido era superior y los discos ocupaban muchísimo menos espacio que las cintas.

Poco a poco, los videoclubes comenzaron a llenarse de DVDs y las enormes estanterías de VHS fueron desapareciendo.

El ritual del rebobinado había llegado a su fin.

🕰️ Una costumbre que desapareció sin que nos diéramos cuenta

Hoy tenemos plataformas de streaming en las que podemos empezar una película en cuestión de segundos. No necesitamos cintas, reproductores ni siquiera salir de casa para alquilar una película.

Pero hubo una generación para la que el VHS fue toda una revolución.

Y quizá por eso aquel pequeño gesto de rebobinar una cinta tiene un significado especial para quienes vivieron aquella época.

Porque no era solamente darle a un botón.

Era el último paso de una noche de película.

Y si alguna vez escuchaste aquel característico sonido de una cinta VHS rebobinándose, seguramente sabes exactamente de qué estamos hablando. 📼❤️

“Por favor, rebobina la cinta.”

Una frase sencilla que hoy pertenece a otra época, pero que forma parte de los recuerdos de millones de personas.

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