¿Sabías que...?
Hubo una época en que podías pedir pizza en McDonald’s
26/10/2026

En los años 80 y 90, McDonald’s probó a vender pizza en algunos restaurantes de Estados Unidos, Canadá y otros países. La propuesta requería hornos y ajustes en los locales, y el servicio era más complicado que preparar hamburguesas. Aunque llegó a expandirse, no encajó con el ritmo de la cadena y el programa terminó oficialmente en 1996.
A finales de los años 80 y principios de los 90, la cadena de las hamburguesas se lanzó a probar algo inesperado: vender pizza. El experimento llegó a cientos de restaurantes y obligó a adaptar cocinas y ventanillas de autoservicio.
Si en 1990 hubieras entrado en algunos McDonald’s de Estados Unidos, quizá te habrías encontrado con una opción difícil de imaginar hoy: pedir una pizza de 30 centímetros junto a tus hamburguesas y patatas fritas.
La cadena llevaba años tanteando la idea. En 1985 empezó a probar productos de pizza y, unos años después, amplió el experimento. En octubre de 1990, Associated Press informó de que las pizzas se ofrecían como prueba en 240 restaurantes de distintas ciudades estadounidenses. La propuesta buscaba dar más opciones a los clientes, especialmente a la hora de cenar, cuando McDonald’s quería atraer a más público.

Una pizza en una cocina pensada para hamburguesas
El desafío no era solo crear una receta que gustara. McDonald’s tenía que averiguar cómo preparar pizza en restaurantes organizados para servir hamburguesas con rapidez y mantener un menú relativamente sencillo.
Para acelerar el servicio, en las pruebas estadounidenses se recurrió a masa congelada. La decisión no convencía a todo el mundo: en la propia noticia de AP, un cliente comparó la masa con cartón. Una opinión poco entusiasta, aunque también una muestra de que la pizza se estaba juzgando con expectativas distintas a las de una hamburguesa rápida.
El producto también exigía cambios físicos en algunos locales. Las pizzas se servían en cajas grandes, y ciertas ventanillas de autoservicio eran demasiado estrechas para pasarlas. Si una cadena quería ofrecerlas por el drive-thru, tenía que pensar incluso en el tamaño de la caja y en el recorrido desde el horno hasta el coche.

El menú variaba según el lugar
No hubo una única McPizza idéntica en todas partes. Los formatos y las pruebas cambiaron según el país y el restaurante. En Estados Unidos, la prueba que recogió AP ofrecía pizzas de 30 centímetros; en Reino Unido, McDonald’s probó en los años 90 pizzas individuales de unos 20 centímetros, con sabores como queso, pepperoni y una versión Deluxe. McDonald’s UK explicó los detalles de aquella prueba.
En Canadá, la iniciativa llegó a más restaurantes. Según los archivos de la compañía, en su momento de mayor expansión la pizza estuvo disponible en el país, en algunos mercados estadounidenses y en otros locales internacionales. McDonald’s sitúa en 1996 el final oficial del programa general de pizzas.
La experiencia dejó una pequeña rareza en la historia de la comida rápida: una época en la que la misma cadena que popularizó el menú de hamburguesa, patatas y refresco intentó convertirse también en pizzería. La pizza no se quedó en el menú, pero el recuerdo perduró. Y ahora queda la pregunta: si tu McDonald’s de siempre hubiera ofrecido una, ¿la habrías probado?
