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Un día como hoyTAL DÍA COMO HOY: EL FALLECIMIENTO DE TINO CASAL

23/9/2026

TAL DÍA COMO HOY: EL FALLECIMIENTO DE TINO CASAL

Tino Casal: el fallecimiento de un icono

El 23 de septiembre de 1991, la música española recibía con enorme conmoción la noticia del fallecimiento de Tino Casal, ocurrido el día anterior en un accidente de tráfico en Madrid. Tenía tan solo 41 años.

Cantante, compositor, productor, pintor y diseñador, Casal fue uno de los artistas más originales y transgresores de los años 80. Su particular estética y canciones como “Embrujada”, “Eloise” y “Pánico en el Edén” lo convirtieron en un referente de aquella época.

Su muerte truncó una carrera que todavía tenía mucho por ofrecer, pero no consiguió borrar su legado. Décadas después, su música y su imagen continúan formando parte de la memoria de toda una generación.

23 de septiembre de 1991 · La música española perdía a uno de sus artistas más singulares

El 23 de septiembre de 1991, España amanecía con una noticia que conmocionaba al mundo de la música: Tino Casal había fallecido a los 41 años, después de sufrir un accidente de tráfico el día anterior en Madrid.

Con él desaparecía uno de los artistas más originales, atrevidos y difíciles de encasillar que había dado la música española.

Un artista diferente

Nacido el 11 de febrero de 1950 en Tudela Veguín, Asturias, José Celestino Casal Álvarez comenzó su trayectoria musical siendo muy joven. En los años sesenta formó parte de Los Archiduques, antes de iniciar una carrera que acabaría convirtiéndolo en una de las figuras más reconocibles de la música española.

Pero Tino Casal nunca fue solamente cantante.

Era músico, compositor, productor, pintor y diseñador. Su imagen era una parte fundamental de su propuesta artística: trajes llamativos, maquillaje, plataformas, colores y una estética que rompía completamente con los convencionalismos.

Durante los años setenta pasó varias temporadas en Londres, donde entró en contacto con el glam rock y con las nuevas tendencias artísticas que estaban transformando la música británica.

Aquellas influencias marcarían para siempre su manera de entender el espectáculo.

Los grandes años 80

La década de los ochenta convirtió a Tino Casal en un auténtico icono.

Con discos como Neocasal, Etiqueta negra y Hielo rojo, fue desarrollando un estilo cada vez más personal, combinando pop, rock, electrónica y una producción musical muy elaborada.

Canciones como “Embrujada”, “Pánico en el Edén” o “Champú de huevo” se convirtieron en parte de la banda sonora de aquella década.

Pero había algo que hacía que Casal destacara todavía más: su capacidad para crear un universo visual propio.

En una época en la que la estética comenzaba a adquirir una importancia enorme en la música, Tino Casal entendió antes que muchos que un artista también podía contar historias a través de su imagen.

También detrás de otros artistas

Su inquietud artística le llevó a trabajar también como productor.

En 1981 produjo el primer disco de Obús, una banda que terminaría convirtiéndose en uno de los nombres fundamentales del heavy metal español.

Casal también participó en diferentes proyectos relacionados con el cine, el diseño y las artes plásticas.

Era difícil definirlo con una sola palabra.

Tino Casal era un artista en el sentido más amplio del término.

“Eloise”, uno de sus grandes momentos

En 1987 llegó uno de los momentos más recordados de su carrera con “Eloise”, incluida en el álbum Lágrimas de cocodrilo.

La canción, originalmente interpretada por Barry Ryan, fue llevada por Casal a su propio terreno.

Su interpretación, la producción y una puesta en escena espectacular hicieron de “Eloise” uno de sus grandes clásicos.

A finales de los ochenta continuó trabajando y en 1990 publicó Histeria, su último álbum de estudio.

Tino Casal seguía mirando hacia adelante.

Pero el destino tenía otros planes.

22 de septiembre de 1991

La tarde del 22 de septiembre de 1991, Tino Casal viajaba en un automóvil por Madrid cuando sufrió un accidente de tráfico.

El vehículo en el que viajaba se salió de la calzada y Casal falleció como consecuencia de las heridas sufridas.

Tenía solamente 41 años.

Al día siguiente, 23 de septiembre, la noticia ocupaba las páginas de los periódicos españoles.

Su muerte sorprendió especialmente porque Casal continuaba teniendo proyectos profesionales y creativos por delante.

La carrera de uno de los artistas más particulares de la música española quedaba truncada de manera repentina.

Una estrella que no desapareció

Han pasado décadas desde aquel 23 de septiembre de 1991 y, sin embargo, la figura de Tino Casal continúa presente.

Sus canciones siguen sonando y sus vídeos continúan sorprendiendo a nuevas generaciones.

“Embrujada”, “Eloise”, “Pánico en el Edén” o “Bailar hasta morir” siguen formando parte del recuerdo colectivo de quienes vivieron aquella época.

Y quizá lo más importante es que su estética tampoco quedó encerrada en los años 80.

Su manera de vestir, su teatralidad y su libertad creativa han hecho que su figura vuelva a ser reivindicada con el paso del tiempo.

TAL DÍA COMO HOY

23 de septiembre de 1991.

España despertaba con la noticia de la muerte de Tino Casal.

Tenía 41 años y todavía mucho por crear.

Se marchaba un cantante, pero también un compositor, productor, pintor, diseñador y, sobre todo, un artista que nunca tuvo miedo de ser diferente.

Tino Casal vivió como creó sus canciones:

sin pedir permiso y siempre un paso por delante.

Hoy, más de tres décadas después de su muerte, basta con escuchar los primeros acordes de “Eloise” o “Embrujada” para recordar que algunos artistas no desaparecen.

Simplemente se convierten en leyenda.

JM. Torres

Director de SUR20 Radio

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